IGLESIA APOSTÓLICA PROFÉTICA DE JESUCRISTO

 

Ministerios en la Iglesia Apostólica Profética de Jesucristo

 

      El número doce es evidentemente un número ampliamente usado en la Escritura e importante en la historia de la salvación, son doce las tribus de Israel, y doce los apóstoles, son doce los cimientos y doce las puertas de la Nueva Jerusalén. El doce es un sello que Dios pone a lo hecho y organizado por El y testifica de su respaldo y legitimación total, siempre que el ser humano se mantenga obediente a sus ordenes. El doce señala el orden o la organización en los propósitos de Dios.

      Los ministerios son grupos formados por hermanos y hermanas afines en dones, cuyo fin es trabajar en conjunto para el crecimiento espiritual de cada miembro y el cumplimiento del propósito de Dios en la tierra.

      Cada ministerio tiene un líder puesto por Dios para convocar y organizar las diversas actividades. Los lideres si quieren desempeñar su tarea adecuadamente, nunca deben imponerse como autoridades con privilegios especiales sobre los demás. Por el contrario, deben servir a sus hermanos con la palabra y ejemplo, mostrándoles de que manera realizar la obra del ministerio para la gloria del Señor Jesucristo. La labor de los líderes consiste en promover el ministerio de todos los santos, cuidar que cada uno de ellos cumpla su función para beneficio de otros y así desarrollen sus dones en el servicio. El desempeño del liderazgo abarca la iglesia general con todas sus misiones.

      Son doce los ministerios que nuestro Señor Jesucristo fundó entre nosotros, sabemos que en la Escritura aparecen otros dones aparte de los que el Espíritu reveló a través de profecía aquí en Coatzacoalcos. Eso muestra que el Señor no pone todos los dones que tiene en cada iglesia local, sino de acuerdo a las necesidades que hay para cumplir la misión en cada lugar.

      Como hemos visto a la fecha, la manera en que Dios organiza la iglesia y ordena el cumplimiento del trabajo de su obra, no es con palabras muy rebuscadas o sistemas muy complicados, todo lo contrario, Jesucristo habla de forma sencilla y práctica. "Salgan a la calle, hablen en las esquinas, digan que Cristo les ama, caminen, ofrezcan oración y yo sanaré a los enfermos, reúnanse a orar" (Mat. 10:7-14). Todo lo que necesitamos es tener fe y ser obedientes a sus órdenes.

      Cada ministerio que Jesucristo ha fundado tiene su respaldo y sabemos que la voluntad de Jesús es que llevemos mucho fruto y este permanezca, es decir, este llamado no es momentáneo o temporal sino permanente hasta que Jesucristo regrese. La iglesia es el cuerpo de Cristo en el mundo y representante legitima de El ante la sociedad (1 Pedro 2:9). Esto conlleva una gran dignidad y privilegio pero también una gran responsabilidad para con Dios y la humanidad.