IGLESIA APOSTÓLICA PROFÉTICA DE JESUCRISTO

 

Ministerio de Liberación y Restauración

 

       …En mi nombre echarán fuera demonios… Marcos 16:17

 

       Este ministerio está compuesto por los hermanos y hermanas que han sido dotados con los dones de liberación.

      El don de liberación: es la capacidad especial que Dios ha dado a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo para echar demonios y espíritus malos, reprender obras de brujería y hechicería en la vida de los seres humanos y lugares en el nombre de Jesucristo.

      El ministerio de liberación tiene su fundamento en la vida de nuestro Señor Jesucristo quien en su ministerio expulsó a muchos demonios y deshacía las obras del diablo (Hechos 10:38). El evangelio dice que parte de la comisión de los discípulos era expulsar a los espíritus malignos (Mateo 10:1) y que una de las señales del ministerio de los que creen es que en el nombre de Jesucristo echaran fuera demonios (Marcos 16:17). Los apóstoles después de la resurrección y ascensión de Jesús seguían con este ministerio (Hechos 5:16, 8:7). Dios ha dotado a su iglesia de toda la armadura para pelear contra las fuerzas del mal (Efesios 6:10-17) y por esta razón la existencia de un ministerio de liberación es totalmente legitima y de gran bendición en este tiempo.

      La responsabilidad del líder de este ministerio es:

  • Promover la oración y el ayuno fuertemente entre los miembros del ministerio, pues los guerreros deben tener mucha autoridad y protección espiritual. También la búsqueda de Dios en ayuno y oración se necesita para que Dios revele las formas en que Satanás opera, porque los guerreros no deben ignorar las maquinaciones del diablo.
  • Deberá procurar el estudio de la Escritura en clave de liberación entre los miembros del ministerio y adquirir con sabiduría materiales con contenidos adecuados para la formación de los miembros del ministerio de liberación.
  • Coordina las visitaciones para oración de liberación.
  • Organiza el orden de las ministraciones.
  • Coordina la oración de liberación al principio de cada culto o actividad especial.